Retirarte a tiempo (El “Walk Away”)
12. Retirarte a tiempo (El “Walk Away”)
La verdad: Quedarse en un sitio donde no estás a gusto “por no quedar mal” es la definición de sumisión. El máximo poder es tener la libertad de coger tu chaqueta e irte.
La Situación
Viernes noche. El “Botellón”. Era una tradición sagrada (y estúpida). Cincuenta adolescentes congelándose en un parque medio a oscuras, bebiendo mezclas baratas de dudosa legalidad y fingiendo que se lo estaban pasando bien. Leo y Vega estaban allí. Habían ido porque “iba todo el mundo”.
El ambiente era denso. Había dos grupos peleándose cerca de los columpios. La música de tres altavoces bluetooth diferentes chocaba en una cacofonía horrible de reggaetón y trap. Y hacía frío. Mucho frío. Dario estaba en su salsa, presumiendo de algo a gritos, rodeado de su corte. Bea estaba llorando en un banco (otro drama semanal).
Leo miró a Vega. Vega estaba temblando dentro de su bomber verde, con los brazos cruzados. Tenía cara de querer estar en cualquier sitio menos allí. —Esto es horrible —susurró Vega—. Me duelen los pies, tengo frío y me aburro. —Ya —dijo Leo. Miró la hora. Eran solo las 22:30. Quedaban horas de “diversión obligatoria”.
El instinto social les decía: Aguantad. Si os vais ahora, sois unos aburridos. Os perderéis las anécdotas. Hablarán mal de vosotros. Era el miedo a la exclusión. La prisión invisible.
Pero entonces, Leo pensó en su casa. Pensó en su estufa. En una película. En unas palomitas. Y miró el parque sucio, la gente gritando, el frío. La ecuación era absurda. Estaba pagando con su tiempo (vida) por estar en un sitio que odiaba.
—Vega —dijo Leo—. Me voy. Vega le miró, asustada. —¿Ya? ¿Qué vas a decir? ¿Qué excusa ponemos? —Ninguna —sonrió Leo—. Me voy porque esto es un rollo y tengo frío. ¿Te vienes?
Vega dudó un segundo. Miró a Bea llorando. Miró a Dario gritando. Y algo hizo clic. —Sí. Vámonos.
Se dieron la vuelta. Empezaron a andar hacia la salida del parque. —¡Eh! ¿Dón de vais? —gritó Marcos desde el grupo—. ¡Si es súper pronto! ¡Sois unos abuelos!
Leo no se paró. No se giró para debatir. No volvió para explicarle a Marcos que tenía frío. Simplemente levantó la mano en un saludo vago, sin dejar de andar. —¡Pasadlo bien! —gritó Leo, alegremente, sin una pizca de sarcasmo. Y siguieron andando.
El trayecto de vuelta a casa fue una liberación. Se compraron unas pizzas por el camino. Se rieron comentando lo absurdo de la situación del parque. Cuando Leo llegó a su casa y se puso el pijama caliente, sintió una paz profunda. Había recuperado su noche. Y al día siguiente, en los grupos de WhatsApp, la gente se quejaba de la resaca, del frío que pasaron y de la pelea que hubo después. Leo y Vega habían ganado. Habían tenido la mejor noche de todos, simplemente porque tuvieron el valor de irse.
Qué está pasando aquí
El Walk Away Power (Poder de Irse) es la habilidad social más valiosa. En cualquier negociación (negocios, amor, amistad), la persona que está más dispuesta a levantarse de la mesa e irse es la persona que tiene el control. Si necesitas quedarte (por miedo, por necesidad de aprobación), eres un rehén. Si puedes irte en cualquier momento, eres un invitado.
Leo y Vega rompieron la Falacia del Coste Hundido. “Ya que estamos aquí, nos quedamos”. No. Y lo hicieron sin drama. No se fueron enfadados (“¡Sois idiotas, me voy!”). Se fueron felices. Eso confunde y fascina a los que se quedan. “¿Por qué se van tan contentos? ¿Saben algo que nosotros no sabemos? ¿Tienen un plan mejor?”. De repente, el botellón parecía menos guay porque Leo y Vega lo habían rechazado con una sonrisa. Al irse, se llevaron el Aura con ellos.
Cómo mantener el Aura
Tus pies son tu herramienta de votación. Vota con ellos.
- Detecta el “Momento Caducado”: Hay un momento exacto en toda fiesta o reunión donde la energía baja y empieza a pudrirse. Aprende a detectarlo. En cuanto pienses “me quiero ir”, VETE. No esperes una hora más “por educación”. Esa hora extra te robará toda la energía.
- La Despedida Francesa (Ghosting presencial): Si el grupo es muy grande, no te despidas de todo el mundo. Es un error de novato. Si te despides de 20 personas, alguien te convencerá para que te quedes (“venga, la última”). Despídete de tus 2 amigos cercanos y vete. Manda un WhatsApp luego: “Chicos, me he ido que estaba KO. Pasadlo genial”. Es elegante y eficiente.
- Ten siempre un Plan B: El secreto para poder irte es tener algo mejor a lo que ir (aunque sea tu cama y un libro). Si tu vida fuera de la fiesta es rica e interesante, no tendrás miedo a perderte la fiesta.
Cierre
Regla de Aura: No eres un árbol. Si no te gusta dónde estás, muévete. Quedarse a sufrir para que otros no se ofendan es faltarte al respeto a ti mismo. Y si tú no te respetas, nadie lo hará.
Micro-reto (Fin de Semana - El Escape) Este fin de semana, en cuanto te sientas ligeramente aburrido o incómodo en un sitio: Vete. Sin excusas largas. “Bueno gente, me retiro. Mañana más”. Siente el vértigo de salir. Y luego siente el placer inmenso de estar exactamente donde quieres estar.