13 Marzo: El Poder de Decir “Bien”
13 Marzo: El Poder de Decir “Bien”
“Good.” — Jocko Willink
Fuente/Tradición: Liderazgo / Reencuadre
La Historia: El informe en Ramadi
Hay un momento en el que tu mente decide si el día te domina o si tú lo dominas.
No es cuando todo va bien. Es cuando algo sale mal.
Un plan se rompe.
Un cliente desaparece.
Un compañero te falla.
Te lesionas.
Te critican.
En esos segundos aparece el impulso automático: queja, rabia, victimismo. Y con ese impulso llega la frase venenosa: “esto es injusto”.
En un entorno de combate, esa frase mata.
Imagina una base en una ciudad hostil. El calor pega. Hay polvo en la garganta. El radio no para. Alguien reporta una explosión en una esquina. Otro reporta que el vehículo de apoyo no llega. Un tercer mensaje entra: “se cayó la comunicación”.
Tu mente quiere reaccionar como un civil: “esto no debería pasar”, “es imposible”, “qué mala suerte”. Esa reacción no solo te quita energía. Te quita segundos. Y en combate, los segundos son sangre.
Ahí aparece el valor real de una palabra simple.
Jocko Willink, comandante de operaciones especiales, tenía una respuesta tan simple que parece estúpida. Cuando le reportaban una mala noticia, respondía:
“Bien”.
—¿Cómo que “bien”? Nos han atacado.
—Bien. Ahora sabemos dónde están.
—Nos han cancelado el apoyo.
—Bien. Aprenderemos a operar sin él.
—Nos hemos quedado sin tiempo.
—Bien. Priorizaremos.
No era optimismo. Era control.
El reencuadre no cambia el hecho. Cambia el punto desde el que actúas.
Un hecho negativo puede convertirse en tres cosas:
1) una excusa,
2) una condena,
3) un dato.
El civil lo convierte en condena.
El impulsivo lo convierte en excusa.
El guerrero lo convierte en dato.
Y cuando tienes un dato, puedes operar.
Ese es el núcleo de la Percepción: no ver el mundo como un teatro emocional, sino como un tablero.
La Lección: La interpretación es la mitad de la batalla
Tu vida está llena de estímulos. No controlas la mayoría.
Pero sí controlas tu interpretación.
Y tu interpretación decide:
-
tu energía,
-
tu conducta,
-
tu siguiente acción.
La queja no es “expresión”. Es rendición.
Es declarar: “esto me controla”.
Decir “bien” es declarar lo contrario: “esto es material”.
Ojo: no significa que te guste.
Significa que no te derrumbas.
Significa que no lo conviertes en identidad.
Significa que no te conviertes en rehén.
Decir “bien” no es negar el hecho. Es aceptarlo rápido.
La negación dice: “no está pasando”.
El reencuadre dice: “está pasando; ¿qué hago con esto?”
Esa pregunta (“¿y ahora qué?”) te devuelve la posición de mando.
Un guerrero no necesita un mundo perfecto. Necesita un marco que le permita actuar.
Reencuadrar no es mentirte. Es elegir el marco útil. Reencuadrar no es mentirte. Es elegir el marco útil.
Hay marcos que te hacen débil:
-
“me han atacado”: victimismo.
-
“me han faltado el respeto”: ego.
-
“esto demuestra que soy incapaz”: identidad falsa.
Y hay marcos que te hacen operativo:
-
“esto es un obstáculo”: tarea.
-
“esto es feedback”: información.
-
“esto es un entrenamiento”: ventaja.
No siempre elegirás bien. Pero puedes entrenarlo.
Y cuando lo entrenas, ocurre algo raro: tu mundo se vuelve menos amenazante. No porque sea más fácil, sino porque tú eres más estable.
Piensa en “bien” como un protocolo, no como una palabra:
- Etiqueta el hecho: “ha pasado X”.
- Elimina la historia: no añadas “porque soy un inútil” o “porque el mundo me odia”.
- Busca el margen: “¿qué control tengo aquí?”
- Ejecuta un micro-movimiento: una llamada, un mensaje claro, una decisión, un bloqueo de tiempo.
El objetivo no es sentirte bien. Es actuar bien.
La Práctica de Hoy: Reencuadre de combate
- Escribe un problema actual (uno).
- Describe el hecho en una frase neutral, sin adjetivos.
- Escribe tu interpretación automática (la queja, el drama, el “siempre”).
- Escribe un reencuadre útil que sea verdadero. No magia. Utilidad.
- “Esto es una señal de que debo simplificar.”
- “Esto me obliga a priorizar.”
- “Esto revela una debilidad del sistema.”
- “Esto me enseña una habilidad que necesito.”
- Di en voz baja: “Bien”. Luego ejecuta una acción mínima en los próximos 10 minutos.
El reencuadre sin acción es autoengaño.
El reencuadre con acción es poder.
No lo confundas con positivismo tóxico. A veces “bien” significa: “esto es duro y lo acepto”. Significa no mentirte, no dramatizar y no huir. Si hoy no actúas, mañana repetirás la misma queja con más cansancio.
Reflexión Final:
- ¿Qué historia estás usando para justificar tu inmovilidad?
- ¿Qué hecho estás convirtiendo en drama por orgullo?
- La práctica de hoy: ante la próxima frustración, no expliques. No te defiendas. Di “bien” y haz una cosa pequeña que te devuelva control. Hoy eliges el marco.