Miguel Ángel Ballesteros bio photo

Miguel Ángel Ballesteros

Maker, using software to bring great ideas to life. Manager, empowering and developing people to achieve meaningful goals. Father, devoted to family. Lifelong learner, with a passion for generative AI.

Email LinkedIn Github
RSS Feed

14 Junio: Silencio (Sentarse en la Niebla)

14 Junio: Silencio (Sentarse en la Niebla)

“La incertidumbre es el refugio de la esperanza.”Henri-Frédéric Amiel

Día del Vacío Fértil.

Has estudiado el arte del engaño y la sorpresa. Has visto caballos de Troya, operaciones de inteligencia, gambitos donde se pierde para ganar, la niebla de guerra que oculta información, y la puerta lateral que aparece cuando la frontal está cerrada. Todo eso tiene un fondo común: no vas a tener certeza. Nunca. El estratega no espera claridad perfecta; aprende a moverse con claridad suficiente.

La mente odia esa frase. Quiere garantías. Quiere saber el final antes de empezar. Y cuando no puede, inventa historias de terror para sentirse preparada. Esa es la ansiedad: imaginación sin disciplina. Hoy el silencio te enseña a sentarte en la niebla sin convertirla en monstruo.

Siéntate en un lugar tranquilo y cierra los ojos. Trae a la mente tu preocupación principal, esa que no puedes resolver con una búsqueda o una lista. Imagina que te rodea como niebla: blanca, espesa, sin bordes. Nota el instinto de huir, de forzar una respuesta, de encender una luz brutal. Y, por una vez, no lo sigas. Quédate.

Respira despacio y deja que el cuerpo registre la incertidumbre como sensación: humedad, presión, nudo, calor. Repite por dentro, sin dramatismo: “No sé. Y puedo con esto.” Luego añade otra verdad: “No controlo todo. Y aún así puedo avanzar.” Esa es la base de la estrategia bajo niebla. No es resignación; es madurez.

Quédate así unos minutos. Observa cómo, cuando no alimentas el pánico con historias, la niebla deja de asfixiar. Se vuelve simplemente contexto. Y desde ese contexto empieza a aparecer el siguiente paso, no el camino entero. Un mensaje que hay que enviar, una opción que hay que descartar, una conversación que hay que tener, una puerta lateral que no estabas viendo porque querías una autopista.

La niebla también te protege del ego. Te recuerda que no puedes controlar la partida, solo puedes jugarla bien. Esa humildad es una ventaja: te hace menos predecible, más flexible, más capaz de cambiar de plan sin sentir que has “fracasado”. Muchas jugadas brillantes nacen de aceptar que no sabes y, aun así, moverte.

Al terminar, escribe una sola frase: “Mi siguiente paso, aunque sea pequeño, es…”. Eso es navegar. Eso es estrategia. No ver todo el mapa, sino moverte con calma dentro de lo que hay.

La niebla no se combate. Se atraviesa.

Paso a paso.