Miguel Ángel Ballesteros bio photo

Miguel Ángel Ballesteros

Maker, using software to bring great ideas to life. Manager, empowering and developing people to achieve meaningful goals. Father, devoted to family. Lifelong learner, with a passion for generative AI.

Email LinkedIn Github
RSS Feed

14 Septiembre: Silencio (La Medusa)

14 Septiembre: Silencio (La Medusa)

“Para aprender a nadar, tienes que dejar de agarrarte al borde.”Alan Watts

Día del Vacío Fértil.

Has entrenado Wu-Wei: ser agua, hacer sin forzar, usar la fuerza del otro, remar cuando toca y desplegar vela cuando toca, surfear el caos sin romperte. La idea suena poética hasta que te enfrentas a tu ansiedad. La ansiedad es el intento constante de agarrarte al borde, de controlar el agua con las manos.

Hoy el silencio es aprender a flotar. No como evasión, sino como confianza operativa. Porque hay momentos en los que empujar solo te hunde. Y hay momentos en los que rendirte a la gravedad es la forma más inteligente de avanzar.

Túmbate boca arriba en el suelo o en la cama, con brazos y piernas sueltos. Cierra los ojos e imagina un mar cálido y salado. Siente que el agua te sostiene sin que tengas que demostrar nada. Luego mira tu cuerpo con honestidad: hombros elevados, mandíbula apretada, abdomen duro. Eso es pataleo. Eso es control convertido en tensión.

Suelta un poco. No todo de golpe. Un centímetro en los hombros, un grado en la mandíbula. Exhala largo. Deja que los pensamientos floten como algas: vienen y van, se acercan y se alejan. No los agarres. No los empujes. Déjalos pasar por la corriente.

Quédate así diez o quince minutos, disfrutando de la ingravidez de no tener que ganar nada. Notarás que, cuando dejas de pelear con el agua, aparece un silencio nuevo: no vacío, sino sostén. Ese sostén es el mismo que necesitas cuando la vida se vuelve caótica. Be water no es una frase para camisetas; es una relación distinta con el esfuerzo.

Llévalo al mundo real con una micro-decisión: hoy, en un momento de tensión, no empujes de inmediato. Haz una exhalación larga y busca el espacio vacío por donde avanzar. Eso es Wu-Wei operativo. A veces el agua no rompe la roca; la rodea. A veces el judo no vence con fuerza; vence con ángulo. Flotar es el entrenamiento interno que hace posible esa elegancia.

Y cuando el caos llegue, recuerda la vela y el remo. Hay días de remar y hay días de desplegar vela. Si intentas remar en una tormenta imposible, te agotas. Si solo esperas viento cuando toca remar, no avanzas. Flotar hoy te enseña a no confundir acción con pataleo.

Cuando te levantes, llévate una regla simple: hoy, antes de empujar, pregúntate si toca remar o tocar vela. A veces, la libertad es dejar de agarrarte al borde.