2.2 Preguntas que encuadran: liderar desde la duda
2.2 Preguntas que encuadran: liderar desde la duda
Relato
Reunión creativa. Mesa larga. Portátiles abiertos. Café frío. Y esa guerra blanda que nadie nombra: el choque de gustos disfrazado de argumentos.
—A mí me gusta el azul —dice uno. —Pues a mí el rojo, el azul es viejo —responde otro. —No, el rojo grita —salta el diseñador, como si el color lo atacara personalmente.
Veinte minutos después, hay pasión, hay opiniones, hay ego… y no hay decisión.
Mike mira la pantalla con el logo ampliado y piensa: esto no va de azul o rojo; va de que estamos discutiendo sin criterio.
No opina sobre colores. No se mete en la trinchera. Levanta la mano despacio, como quien pide permiso para ordenar el aire.
—Perdonad —dice—. Una pregunta para orientarme: ¿cuál es el objetivo principal de este cambio? ¿Queremos modernizar la marca o queremos mejorar la legibilidad en móvil?
Se hace un silencio raro, como si alguien hubiera apagado la música de fondo. El debate “azul vs rojo” se queda sin combustible porque, de pronto, es evidente que nadie estaba discutiendo lo importante.
El jefe parpadea.
—Legibilidad —dice, sin drama—. Claramente.
Mike asiente.
—Vale. Entonces la pregunta no es “qué nos gusta”. La pregunta es: ¿qué nos da mejor contraste en pantallas pequeñas?
El diseñador mira un momento el logo, ya no como artista herido, sino como profesional.
—Azul oscuro —dice—. Se lee mejor.
Mike no celebra. Cierra con tranquilidad.
—Entonces ya lo tenemos.
No ha elegido un color. Ha elegido un criterio. Y cuando eliges el criterio correcto, la decisión se hace sola.
La jugada
- Quien pregunta, dirige: En una interacción, la persona que hace las preguntas está extrayendo valor y dirigiendo la atención. La persona que responde está trabajando para la otra.
- La Ilusión de Elección: Al preguntar “¿Prefieres A o B?”, encuadras la realidad en esas dos opciones, haciendo olvidar que quizás existe C.
- Enfoque a Objetivo: Ante la dispersión, la pregunta “¿Cómo ayuda esto a [Objetivo]?” actúa como un láser que corta la grasa.
Explicación Profunda
El Control de Marco (Frame Control) es la habilidad social más potente que existe. El “marco” es la lente a través de la cual interpretamos la realidad. En el relato, el marco inicial era “Gustos Personales” (un marco ingobernable). Mike lo sustituye por el marco “Eficiencia Técnica”.
La mejor herramienta para imponer un marco no es una afirmación (“¡tenemos que mirar la legibilidad!”), que puede generar resistencia (“¡no me mandes!”). Es una pregunta. Las preguntas son caballos de Troya. Para responder a tu pregunta, el cerebro del otro debe aceptar las premisas implícitas en ella.
- Si pregunto: “¿Por qué llegas siempre tarde?”, el marco es “Tú eres impuntual y tienes que justificarte”.
- Si pregunto: “¿Qué podemos cambiar para que llegues a hora?”, el marco es “Somos un equipo solucionando un problema logístico”.
Las Preguntas que Encuadran (Framing Questions) traen lo implícito a lo explícito. “¿Cuál es el objetivo aquí?” es la pregunta reina. Obliga a definir el terreno de juego. Quien define las reglas del juego, gana.
La característica clave aquí aparece en múltiples escenarios. Por ejemplo:
El cliente da vueltas, pide cambios contradictorios, no está contento con nada. “Entiendo los matices. De todas estas cosas, ¿cuál es la única que, si la arreglamos hoy, haría que este proyecto sea un éxito para ti?”
La jugada: Pregunta por la prioridad. Funciona porque Le obligas a priorizar. Sales del marco “todo está mal” al marco “arreglemos lo vital”.
Discusión doméstica sobre quién dejó la luz encendida. Bucle de culpas. “Espera. ¿Queremos buscar un culpable o queremos asegurarnos de pagar menos luz el mes que viene?”
La jugada: Cambia el marco de Culpabilidad a Solución. Funciona porque Haces que la búsqueda de culpables parezca infantil e ineficiente. Nadie quiere decir “prefiero buscar un culpable”, así que aceptan tu marco de solución.
Tu jefe dice que no hay presupuesto para subidas. “Entiendo la restricción actual. ¿Qué resultados tendría que ver la empresa en los próximos 6 meses para que una subida del 10% sea una inversión obvia y no un gasto?”
La jugada: Pregunta por las condiciones de posibilidad. Funciona porque No aceptas el “No”. Pides la “receta del Sí”. Encuadras tu subida como una “inversión”, no un “gasto”.
Conclusiones
Tu poder no reside en tener todas las respuestas, sino en hacer las mejores preguntas. Una buena pregunta puede girar un barco enorme (una empresa, una familia) con un pequeño movimiento de timón. Deja de intentar “convencer” con argumentos y empieza a “encuadrar” con curiosidad estratégica.
Señales de progreso: Detectas el marco invisible: ¿Te das cuenta de cuándo alguien está asumiendo cosas falsas? (“¿Cuándo vas a sentar la cabeza?” -> Asume que ahora no la tienes sentada).; No respondes automáticamente: ¿Respondes a una pregunta con otra pregunta? Ante una pregunta trampa, no te justificas. Cuestionas la premisa.; Claridad grupal: ¿Tus preguntas desatascan reuniones? La gente empieza a mirarte cuando se pierden, esperando tu “pregunta brújula”.
Trampas comunes: Responder a la Pregunta Trampa → “¿A qué te refieres con desordenado? Yo veo mi mesa operativa.” (Cuestionar la etiqueta).; Preguntas Retóricas Agresivas → Preguntas genuinas de proceso. “¿Qué te llevó a tomar esa decisión?”; Perder el Hilo tras Preguntar → Usa la respuesta para cerrar. “Si el objetivo es X, entonces hagamos Y.”.
Para entrenarlo: Juego 3: Re-encuadre Relámpago. Practica con un compañero. Él te lanza una acusación (“Eres un egoísta”). Tú tienes que responder con una pregunta que cambie el marco (“¿Cuidar de mis necesidades me hace egoísta o responsable?”).