5.2 Presentaciones con autoridad: el escenario es tuyo
5.2 Presentaciones con autoridad: el escenario es tuyo
Relato
Mike tiene que presentar el proyecto anual. Años atrás, se escondía detrás del atril y leía diapositivas como quien pide perdón por ocupar aire. Hoy, al subir al escenario, nota algo distinto: no viene a pasar un trámite. Viene a sostener una sala.
Camina despacio hacia el centro sin decir nada. No hay prisa. Sus pasos, por sí solos, ya anuncian que algo empieza.
Cuando está en su sitio, se queda quieto. Uno. Dos. Tres segundos.
La gente levanta la vista. Los móviles bajan. El silencio se convierte en mirada.
Mike respira y habla con la voz de quien no está pidiendo turno.
—Buenos días. Hoy no voy a leeros datos.
Pausa.
—Hoy voy a contaros por qué vamos a ganar este año.
Alguien sonríe. Alguien se endereza en la silla. No porque sea teatro, sino porque el cuerpo reconoce el tono de misión.
En mitad, llega una pregunta difícil. Mike la escucha entera, sin cortar. Y contesta sin justificarse ni entrar en pelea: devuelve la conversación a los hechos, al criterio, al rumbo.
Cuando termina, no huye hacia la puerta. Se queda. Mira a la gente. Recibe el aplauso como quien no necesita correr a esconderse.
La jugada
- Estatus en Escenario: Si pides perdón por estar allí (“bueno, voy a ser breve…”), has perdido. Tienes derecho a estar allí. Disfrútalo.
- Entusiasmo Controlado: Pasión por el tema, pero control del cuerpo. Fuego en las palabras, hielo en los gestos.
- Menos es Más: Pocas diapositivas. Pocas palabras. Mucho significado.
Explicación Profunda
Hablar en público es el test definitivo de poder. Tus instintos de presa te dicen: “Escóndete, habla rápido, huye”. Tus habilidades de depredador/líder deben decir: “Este es mi territorio, escuchadme”.
Los 3 Pilares de la Presentación de Poder:
- Ocupar Espacio: No te escondas tras la mesa. Sal al abierto. Muevete con propósito (no bailes de San Vito).
- Pausas Tácticas: El silencio es la música del poder. Haz pausas antes de lo importante y después de lo importante. Deja que la idea aterrice.
- Contacto Visual Real: No mires al “fondo de la sala”. Mira a una persona a los ojos, dile una frase completa. Luego mira a otra. Conecta almas, no escanees cabezas.
La característica clave aquí aparece en múltiples escenarios. Por ejemplo:
El inicio, cuando la sala todavía no te debe nada.
Mike llega al centro, mira a la audiencia y se toma un segundo de más.
—Buenos días —dice—. Hoy os voy a pedir algo difícil: que no vengáis a “oír” una presentación, sino a decidir con nosotros.
Aquí la clave es que no entra pidiendo permiso. Entra marcando intención y ritmo. La pausa inicial es una declaración: “yo controlo el tempo”.
Error técnico. La diapositiva no carga. Se oye un murmullo nervioso.
Mike mira la pantalla, sonríe un poco y mira a la gente.
—Perfecto. Esto nos ahorra distracciones. Os lo cuento sin pantalla y luego, si hace falta, volvemos a los números.
Aquí evita el pánico y evita el “perdón por existir”. Conviertes el fallo en elección: tú decides seguir.
Pregunta hostil.
—Lo que estás proponiendo es humo —dice alguien desde atrás, demasiado alto.
Mike mantiene la mirada, sin tensión.
—Gracias por decirlo así de claro —responde—. Para no discutir sensaciones: ¿qué dato necesitarías ver hoy para que dejara de parecerte humo y se convirtiera en una apuesta razonable?
Aquí no se engancha al insulto (“humo”). Lo transforma en criterio. Pide un estándar verificable y devuelve la conversación a terreno adulto.
Conclusiones
Hablar en público no es “actuar”. Es ser tú mismo, pero en versión amplificada. Eres tú con el volumen al 11. Si puedes sostener la mirada de 50 personas, sostener la de 1 (tu jefe, tu pareja) será pan comido.
Señales de progreso: Ansiedad convertida en excitación: ¿Te tiemblan las manos pero te brillan los ojos? El miedo escénico nunca desaparece del todo, pero se vuelve energía propulsora.; Disfrutas del silencio: ¿Ya no rellenas los huecos con “ehhh”? Te sientes cómodo callado frente a 100 personas. Ese es el nirvana del poder.; Te grabas y te gustas: ¿Ves tus vídeos? Te ves sólido. Te comprarías a ti mismo.
Trampas comunes: Leer el Powerpoint → Imágenes grandes, tú cuentas la historia.; Moverse sin parar → Planta los pies. Muévete solo para cambiar de tema (ancla espacial).
Para entrenarlo: Juego 12: Presenta y Defiende.