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Miguel Ángel Ballesteros

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3.6 Reparación: arreglar lo roto para seguir

3.6 Reparación: arreglar lo roto para seguir

Relato

Al día siguiente, Juan propone quedar como si nada.

Se sientan, piden café, y Juan sonríe con esa sonrisa de “borrón y cuenta nueva” que, en realidad, a veces significa “borrón sin cuenta”.

—Bueno —dice—. ¿Qué tal el partido?

Mike siente la tentación de seguirle el juego. Es cómodo. Es rápido. Y es veneno: si lo dejan pasar, la falta queda impune y se repite.

Mike deja la taza en la mesa despacio.

—Juan, antes del partido —dice—. Ayer la conversación acabó mal. Me sentí agredido cuando me insultaste.

Juan levanta las manos, como quien quiere apagar un fuego sin mirarlo.

—Ya, bueno, perdón. Estaba caliente. Venga, va…

Mike asiente, pero no cede.

—Aprecio el perdón —responde—. Pero necesito saber algo: ¿qué vas a hacer distinto la próxima vez para que no vuelva a pasar?

La pregunta no busca castigo. Busca reparación real.

Juan se queda callado un segundo. Por primera vez, el “perdón” tiene que transformarse en conducta.

—Vale —dice—. Si me sube, paro. Te digo “necesito un minuto” y no te falto al respeto.

Mike asiente. Baja el cuerpo. Suelta un poco la tensión.

—Gracias. Eso me sirve —dice—. Entonces, ahora sí: ¿qué tal el partido?

El café vuelve a ser café. No porque hayan olvidado, sino porque han arreglado.

La jugada

  • El Ciclo Ruptura-Reparación: Las relaciones fuertes no son las que no tienen conflictos, son las que reparan bien los conflictos. La reparación genera confianza (“podemos superar esto”).
  • Anti-Rug Sweeping: No dejes que barran la mierda bajo la alfombra. Levanta la alfombra, limpia, y luego sigue.
  • La Disculpa del Líder: El líder no teme pedir perdón. Su estatus es tan alto que admitir un error no lo daña; lo humaniza y lo eleva.

Explicación Profunda

El conflicto rompe el tejido de la relación. Para seguir, hay que recoserlo. Mucha gente se salta este paso (“hacer como si nada”). Esto crea Deuda Emocional. La relación se vuelve superficial y frágil porque hay cadáveres en el armario.

La Reparación de alto poder tiene dos direcciones:

  1. Exigir Reparación: “Me has faltado. Necesito un disculpa/cambio para seguir confiando”. No es rencor, es higiene.
  2. Ofrecer Reparación: Si tú fallas (y fallarás), discúlpate bien.
    • Mal: “Siento que te ofendieras” (Culpa al otro).
    • Bien: “Siento haberte gritado. No estuvo bien. Procuraré que no se repita”. (Asume responsabilidad).

El objetivo no es humillar al otro, es reafirmar la norma. “Aquí nos tratamos con respeto”. Una vez reafirmada, se pasa página completamente.

Mike ha forzado la “cura” de la herida antes de poner la venda. Ahora la relación está limpia de verdad.

La característica clave aquí aparece en múltiples escenarios. Por ejemplo:

No entregó su parte y tuviste que hacerla tú. Ahora viene de buen rollo. “Hola Luis. Antes de ver lo nuevo: ayer tuve que hacer tu parte y me supuso un problema. Necesito que hablemos de cómo evitar que pase eso otra vez antes de seguir colaborando.”

Aquí la jugada es: Exige reconocimiento.

Llegas 20 min tarde por tu culpa. “Siento mucho el retraso. Es una falta de respeto a tu tiempo. Pago yo la primera ronda y empezamos ya. Gracias por esperarme.”

La jugada: Disculpa total (sin excusas). Funciona porque “Es una falta de respeto” demuestra que entiendes la gravedad. Pagar la ronda es una reparación simbólica (multa). Reequilibra la balanza.

Se olvidó de tu aniversario. “Me ha dolido que lo olvidaras. Me hace sentir poco importante. No necesito un regalo caro, pero necesito que dediquemos la noche del viernes a celebrarlo de verdad para compensar.”

Aquí la jugada es: Expresa el daño y pide acción.

Conclusiones

La reparación es el pegamento de la sociedad. Sin ella, nos vamos alejando unos de otros con cada roce. Aprende a pedirla con dignidad y a ofrecerla con generosidad. Es lo que convierte un grupo de egos en un equipo (o una familia).

Señales de progreso: Cero rencor: ¿Perdonas de verdad? Después de la reparación, el enfado desaparece. Si sigues enfadado, es que la reparación no fue suficiente (o eres rencoroso).; Valentía disculpadora: ¿Pides perdón rápido? En cuanto ves que la has cagado, lo dices. “Perdón, he sido borde”. Cortas la hemorragia al instante.; Conversaciones difíciles: ¿Tienes la charla incómoda? En lugar de alejarte de alguien, te acercas para limpiar el conflicto.

Trampas comunes: El “Pero” (La No-Disculpa) → Punto. “Siento haberte gritado.” (Luego, en otra frase, hablas de lo que hizo el otro).; Cobrar la reparación eternamente → Reset real.

Para entrenarlo: Juego 13: La Disculpa Limpia.