Hasta aquí no hemos necesitado empezar por una acción. Construimos primero un espacio de presentes, filtramos leyes por simetrías, introdujimos el espacio de fases y vimos que las funciones pueden generar transformaciones.
Entonces, ¿para qué volver a hablar de acción?
Porque una formulación variacional hace visible otra organización del mismo contenido dinámico. En lugar de seguir el flujo punto a punto, compara curvas completas. Esa comparación resulta especialmente potente para conectar con geometría, aproximaciones semiclásicas, teoría de campos y mecánica cuántica.
La clave es no cambiar de fundamento sin darnos cuenta. La acción no sustituye la idea local de flujo: la reexpresa bajo condiciones adecuadas. Si una curva es la solución física, entonces cada pequeño tramo ya obedece el campo hamiltoniano; la formulación variacional empaqueta esa misma exigencia como una condición sobre historias completas.
Pero la acción que aparece de forma natural ahora no es primero
\[
S[q]=\int \mathcal{L}(q,\dot q,t)\,dt.
\]
Esa será una proyección posterior. La acción que vive directamente en el espacio donde ya estamos trabajando es la acción canónica:
\[
\boxed{\text{no construimos Hamilton desde Lagrange; construimos Lagrange como sombra de Hamilton}.}
\]
5.2
Qué mide el término \(p_i\dot q^i\)
El término
\[
p_i\dot q^i\,dt
\]
es la forma canónica evaluada sobre la curva:
\[
p_i\,dq^i.
\]
Por eso encaja con el capítulo 3. No es un truco algebraico: integra a lo largo de una historia el emparejamiento natural entre el dato conjugado y el desplazamiento de configuración.
Esto explica por qué la acción no entra como un objeto extraño. Es la integral de la estructura de fase a lo largo de una curva, corregida por el Hamiltoniano que genera el avance temporal.
5.3
Variar la acción canónica
Tomamos variaciones de \(q^i(t)\) y \(p_i(t)\), fijando los extremos de \(q\):
La condición no dice que la naturaleza “pruebe todas las historias” ni que la acción tenga que ser mínima. Dice algo más preciso: entre curvas cercanas en el espacio de fases, la curva física hace que el cambio de \(S\) no tenga término lineal.
La palabra correcta es estacionaria:
\[
\delta S=0.
\]
Puede ser mínimo, máximo o punto de silla. Lo importante es que la condición variacional empaqueta las ecuaciones locales de Hamilton en una afirmación sobre historias completas.
Esto no contradice la localidad temporal del capítulo 1. La ecuación local y la acción son dos maneras de organizar el mismo contenido, bajo hipótesis de regularidad y condiciones de borde adecuadas.
Demo interactiva: estación de una historia en fase
Mueve una familia de curvas alrededor de la curva física. El residuo local desaparece justo cuando la historia sigue el campo hamiltoniano.
Residuo
Retener
La acción estacionaria empaqueta la misma condición local del flujo; no introduce una memoria no local.
5.5
Cuándo aparece un lagrangiano
La acción canónica usa \(q\) y \(p\) como variables independientes. Para llegar a una acción solo en configuración necesitamos poder despejar \(p\) a partir de
En la exposición tradicional parecen el centro. Aquí tienen otro papel: son la forma que adoptan las ecuaciones de Hamilton cuando la variable \(p\) se ha eliminado de manera regular.
no entra como punto de partida. Entra como consecuencia de la proyección lagrangiana. Por eso el momento canónico no debe entenderse primero como una derivada formal de \(\mathcal{L}\), sino como el covector conjugado que ya vivía en \(T^*Q\).
La primera cambia la descripción. La segunda cambia el representante lagrangiano sin cambiar el problema variacional con esos bordes. La tercera transforma situaciones físicas de un modelo en situaciones físicamente equivalentes para la ley.
5.8
Noether en su lugar natural
Ahora sí podemos enunciar la versión lagrangiana de Noether sin convertirla en fundamento.
Si una transformación continua cambia la acción solo por un término de borde, entonces existe una cantidad conservada a lo largo de las soluciones. En una coordenada, si
es el \(p_i\) que aparece al proyectar desde fase. Por tanto \(J\) es el generador hamiltoniano escrito en el idioma lagrangiano cuando esa traducción es válida.
Noether no dice que las conservaciones nazcan de una fórmula aislada. Dice que la simetría de la acción expresa, en lenguaje variacional, la compatibilidad entre un generador y la evolución.
5.9
Por qué no subir de orden alegremente
Una acción lagrangiana podría depender de aceleraciones:
Si esa memoria tiene entidad física, quizá hemos eliminado grados de libertad que deberían estar presentes. Si no la tiene, el modelo está añadiendo estructura sin justificación.
Hay además fenómenos de inestabilidad asociados a teorías regulares de orden alto. Pero esa idea debe tratarse con cuidado y no sustituye al argumento básico de este curso: antes de aceptar datos iniciales extra, hay que explicar qué representan físicamente.
5.10
Qué conviene retener
La acción reaparece primero en fase:
\[
S[q,p]=\int(p_i\dot q^i-\mathcal{H})\,dt.
\]
La variación de esa acción da directamente las ecuaciones de Hamilton.
Lagrange aparece si podemos eliminar \(p\) de forma regular.
Euler–Lagrange es la sombra de Hamilton proyectada al espacio de configuraciones y velocidades.
Derivadas totales, cambios de coordenadas y simetrías físicas son equivalencias distintas.
Noether lagrangiano es una traducción variacional de la cadena simetría, generador y conservación.
Con esto recuperamos el lenguaje tradicional sin dejar que gobierne la construcción. Ahora podemos volver a problemas clásicos, pero leyéndolos desde la estructura: simetrías, fase, generadores, reducción y, cuando convenga, proyección lagrangiana.